Reapareció Miguel de “La Ola Que Quería Ser Chau”

Por Lule Franco

Tras ocho meses de silencio el cantante posteó en el Facebook de la banda una declaración donde se excusa de las denuncias por abuso sexual que tiene en su contra. De la misma manera que Cristian Aldana antes de ir preso, utiliza la red social para decir que las víctimas mienten. Leé la declaración completa.

El 15 de abril del 2016 se dió a conocer a través de YouTube la primera denuncia de abuso sexualcontra Miguel del Popolo cantante de la banda “La ola que quería ser chau”. En su relato, Mailen Frías explica que el ataque ocurrió después del recital que dio la banda en Niceto en la noche del sábado 9 de abril del 2016. “En todo momento yo lloraba y le pedía por favor que no lo hiciera y él me decía que eso le excitaba mucho más, que yo tuviera miedo y que yo llorara”, relata en la cuenta “Valentía ante el abuso”.

Mailén cuenta que logró escapar cuando él se quedó dormido. Hizo la denuncia N° 36990 esa misma mañana en la Comisaría 29, fue llevada a un hospital, donde un médico forense le hizo los exámenes correspondientes, y corroboró que los golpes correspondían a una violación.

La denuncia de Mailén generó que salieran a la luz nuevos testimonios, como el de Rocío Márquez, una ex novia del músico y ex miembro de la banda. “Pensé que me había pasado a mí sola, pero sucede que le ha pasado a más personas, que es un delito y que a un montón de personas le está cagando la existencia”, cuenta. En su testimonio revela que al año y medio de relación, luego de sufrir abusos verbales, ella quiso separarse y fue golpeada y abusada sexualmente.

En el off the records del video que hizo Matria a las denunciantes de Cristian Aldana, revelaron que habían decidido denunciar al cantante de “El Otro Yo” gracias a la valentía de Mailén.

Después de varios meses de silencio, hoy Miguel del Pópolo volvió a las redes a través de la cuenta oficial de la banda, de la misma manera que lo hizo Aldana hasta sus últimos momentos en libertad.

Declaración de Miguel

Hola, por acá Migue. Ante las denuncias contra mi persona que se hicieron públicas hace algún tiempo y la preocupante reacción que las mismas generaron decidí llamarme a silencio y alejarme de cualquier herramienta social y periodística desde mi tranquilidad de conciencia de no haber incurrido en el delito que se me atribuye, dejando que la justicia realice su función, a fin de preservar mi salud mental y la de mis seres queridos.

Opte por el silencio razonable porque responder a las falsedades abriría cauce a un círculo de violencia interminable y lo más importante fue no exponer la tranquilidad y la salud de mi familia. Decidí desaparecer virtualmente frente a la catarata de amenazas recibidas entendiendo que nada de lo que pudiera decir serviría porque el objetivo de tales amenazas no es la búsqueda de la verdad, sino solo agredir y prejuzgar sin esperar a que se expida la justicia ante la cual estoy totalmente a disposición desde el comienzo.

Mi silencio no sirvió porque empezaron a amenazar directamente a mis seres queridos, llamando por las redes sociales a perseguirlos simplemente por ser mis amigos y mi familia y ante esta situación entiendo que es mi deber contar la realidad de los hechos porque aprovechando la comodidad que brindan las redes sociales se difunde la absoluta falsedad de sostener que utilicé algún tipo de violencia en mi relación con las denunciantes.

Con la primera denunciante mantuvimos una relación de casi diez meses. Durante ese tiempo en muchas oportunidades yo me quedaba a dormir en su casa, y en otras tantas, ella venía a la mía (a veces con su hijo) quedándose todo el fin de semana. Teníamos y manteníamos una convivencia familiar y mi familia la trataba a ella y a su hijo como parte de la misma. Es decir: No fue una relación ocasional entre desconocidos, sino un vínculo en el cual se hallaba integrada mi familia.

Ella mantenía -en simultáneo y desde antes de conocernos- otra relación, razón por la cual en el último tiempo le expresé –en varias oportunidades- mi deseo de cortar nuestro vínculo porque la situación no me estaba haciendo bien (de todo esto hay muchos testigos). Aun así, la noche del recital de ‘La Ola Que Quería Ser Chau’ al que hace referencia la denunciante, ella concurrió al recital -a pesar de que por esos días habíamos acordado no vernos- me esperó hasta el final y cuando salí se me acercó, me agarró del brazo y me dijo que quería ir a dormir a mi casa conmigo.

Por mis sentimientos verdaderos hacia ella termine aceptando su deseo y voluntad. Fue así que fuimos a mi casa. Después de comer algo nos acostamos a dormir y ella buscó nuestra intimidad. Tuvimos relaciones en el cuarto de la casa que comparto con mi familia -a solo una pared de distancia del cuarto de mi hermana y del cuarto de mis padres- y las mismas fueron aprobadas por el MUTUO CONSENTIMIENTO como siempre lo fue durante nuestra relación. No hubo ningún tipo de sometimiento y después de tener relaciones nos dormimos abrazados.

Si la denunciante no hubiera estado de acuerdo con una sola de mis actitudes le hubiera bastado negarse, sencillamente levantar la voz o llamar a alguien de mi familia ya que se encontraban en los dormitorios contiguos. Fue la denunciante la que buscó que tuviéramos intimidad y todo fue conforme a su libre voluntad, como siempre ocurrió en nuestra relación de casi diez meses. Cuando me desperté ella no estaba.

Desconozco el motivo por el cual decidió acusarme. Ella no aceptaba ni respetaba mi deseo de separarnos, dejándome en claro –varias veces- que no quería perder ninguna de las dos relaciones -su noviazgo se mantenía en paralelo a nuestro vínculo- y se mostraba extremadamente celosa de mis amigas y de cualquier chica con la que tuviera contacto y pudiera eventualmente iniciar una relación.

Como parte de la investigación judicial se realizaron pericias médicas forenses que dieron como resultado que la denunciante no presentaba NINGÚN signo ni marca de violencia sexual y que su cuerpo no presentó lesiones de NINGÚN tipo de violencia o agresión física.

De las pericias psicológicas realizadas también por un cuerpo médico forense profesional surge que no soy violento y que no tengo tendencias violentas ni indicios de conducta sexual violenta.

Las pericias psicológicas también revelaron que las denunciantes no presentan NINGÚN trastorno típico posterior a un abuso acorde al denunciado. La segunda denunciante fue mi pareja por más de tres años (con uno de convivencia) y jamás hubo violencia en nuestras relaciones sexuales las cuales siempre se realizaron con el CONSENTIMIENTO y la aceptación de ambos.

En cuanto a la acusación por tenencia de pornografía infantil, también es una falsedad. En un sorpresivo allanamiento realizado en la casa de mis padres -donde actualmente vivo- se secuestraron y peritaron todas las computadoras de la casa y todos los dispositivos de almacenamiento digital así como también todos mis cds & dvds copiados y no se encontró NINGÚN elemento acorde a lo denunciado. Dicha acusación da verdadera repulsión y también es repugnante la maldad de quien pretende involucrarme en algo tan detestable y aborrecible.

Declaro públicamente que: NUNCA consumí ese tipo de pornografía – NUNCA forcé a NADIE a mantener relaciones sexuales – NUNCA lastimé el cuerpo de ninguna mujer en un acto sexual – NUNCA golpeé ni sometí a ninguna mujer en ninguna circunstancia.

Por el momento –lamentablemente- no puedo dar más detalles de mi relación con las denunciantes en los períodos de tiempo que compartimos juntos, detalles que servirían para poner los casos en su real contexto.

En lo que respecta a los proyectos musicales ‘La Ola Que Quería Ser Chau’ & ‘Los Migues’ -y en un nivel muchísimo menor de importancia- puedo decir que no dependen de las presentaciones en vivo ni de los eventos de ‘Facebook’ y que mientras yo viva -esté donde esté- ambos continuaran vigentes.

Es muy triste saber que compartimos nuestro espacio de creación con personas capaces de mentir, amenazar y agredir sin razón alguna, que compartimos la vida con personas que incitan por las redes sociales y desde la comodidad de sus hogares a perseguir y hostigar a mis seres queridos. La difusión de estas mentiras o -en el mejor de los casos- el no conocer la realidad de los hechos y difundir ‘por las dudas’ trae como consecuencia la intimidación a personas que nada tienen que ver con el hecho denunciado (como mis familiares y amigos).

Soy consciente de que cada uno creerá lo que quiera y respeto eso absoluta e íntegramente. Nunca busque convencer a nadie de nada y esta no va a ser la excepción, solo siento tristeza e impotencia frente a las falsas acusaciones.

Repudio la violencia de género y sinceramente me duele mucho que se me vincule a ese mal porque no soy violento ni abusivo: NO soy un violador, NO soy un abusador y NO consumo pornografía infantil.

El objetivo de este descargo es simplemente dar a conocer la realidad de los hechos, sin atacar a nadie y sin ánimos de incitar al odio ni a la violencia. Deseo que eso quede claro y espero con todo mi corazón que se generen reflexiones sanas y constructivas. Aunque no se justifica tanta maldad: El repudio no va a ayudar a nadie a sanar. Gracias a todos por leer. Saludos y paz. Migue.-

2 comentarios sobre “Reapareció Miguel de “La Ola Que Quería Ser Chau”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s